
Un templo de hormigón entre luz y paisaje
Concebido como una escultura al aire libre, el templo de Skúli Mogensen mide aproximadamente 18 metros de largo por 14 de ancho y está construido con hormigón arquitectónico. El proyecto nació de una promesa personal: construir una iglesia para su esposa, Gríma, con motivo de su boda. Las obras comenzaron en 2024 y concluyeron a tiempo para la ceremonia, celebrada el 16 de agosto de 2025. La composición parte de referencias a distintas tradiciones arquitectónicas y religiosas. El techo se eleva como una cruz de Malta flotante, mientras que el pavimento retoma la forma de una Cruz Celta con un círculo central que puede utilizarse como hoguera, evocando prácticas paganas. Estas geometrías establecen una relación entre el edificio, el ritual y las formas simbólicas que han acompañado históricamente a los espacios sagrados. Abierto a los elementos, el templo mantiene una relación directa con su paisaje. Las aberturas están alineadas con los puntos cardinales, permitiendo que la luz solar atraviese la estructura y proyecte sombras cambiantes sobre sus superficies. La arquitectura adquiere así una dimensión temporal: el recorrido del sol modifica continuamente la percepción del espacio y refuerza su carácter contemplativo. El diseño toma como referencias espacios sagrados antiguos, como el Panteón de Roma, y la arquitectura de Tadao Ando, especialmente por su empleo del hormigón, el espacio abierto y la luz natural. El resultado no busca reproducir estos referentes, sino reunir sus principios dentro de una propuesta contemporánea, sobria y estrechamente vinculada con el entorno. El templo está construido con hormigón visto fundido en sitio, mientras que la cruz situada a nivel del suelo está realizada con tablas macizas de roble. Su disposición refleja la cruz suspendida sobre ella en la cubierta, creando una relación visual entre ambos elementos. Entre geometría, materia, luz y paisaje, el proyecto convierte una promesa íntima en un espacio destinado a acompañar un momento significativo de la vida. Referencia: El templo / Skúli Mogensen | ArchDaily






















