
La Pecera: arquitectura y paisaje en equilibrio
Ubicada en Puerto Escondido, La Pecera propone una forma distinta de construir en un entorno de alta sensibilidad ambiental. El proyecto alberga ocho estudios para artistas residentes y plantea una arquitectura que prioriza la conservación del paisaje, integrando la vegetación como parte esencial del diseño en lugar de tratarla como un elemento complementario. La implantación evita ocupar el terreno de manera intensiva y apuesta por recuperar el suelo natural mediante jardines aterrazados, patios y cubiertas verdes. Cerca del 70 % de la superficie total se destina a áreas ajardinadas que conectan la arquitectura con el entorno y difuminan los límites entre lo construido y la naturaleza. Las cubiertas vegetales funcionan como un sistema pasivo de regulación térmica, reduciendo la ganancia de calor y mejorando el confort interior. A esto se suma una distribución que favorece la ventilación cruzada, la entrada de luz natural y una relación constante entre los espacios interiores y el paisaje tropical de la costa oaxaqueña. Cada estudio mantiene una conexión directa con jardines y terrazas, generando recorridos donde la vegetación acompaña la experiencia cotidiana. Más que resolver la circulación, estos espacios intermedios promueven la contemplación, el intercambio entre residentes y un ambiente propicio para el desarrollo creativo. Más que una residencia para artistas, La Pecera plantea una reflexión sobre el futuro de Puerto Escondido. El proyecto demuestra que la arquitectura puede convertirse en una herramienta de restauración ecológica, donde el paisaje, la topografía y la vegetación dejan de ser el contexto para convertirse en los verdaderos protagonistas del diseño. Referencia: La Pecera Studios / Massív Studio | ArchDaily en Español
























