En el punto más alto de una pendiente del desierto de Sonora, la vivienda se concibe como una extensión de la topografía y no como un objeto impuesto sobre ella. Su posición permite observar, enmarcar y habitar el paisaje, mientras los espacios interiores funcionan como fragmentos de ese entorno contenidos entre hormigón, acero y cristal. El exterior no queda alrededor de la arquitectura: atraviesa sus espacios y forma parte de la experiencia cotidiana.

La vivienda concentra su programa en un dormitorio, un baño completo y un espacio social abierto que integra cocina, barra de desayuno y salón. La experiencia continúa hacia el exterior mediante patios privados, una terraza frontal, un patio contemplativo, una cocina abierta y una bañera exterior. Estos espacios amplían las posibilidades de habitar y establecen distintos momentos de contacto directo con el paisaje desértico.

La respuesta al entorno parte de recursos pasivos y de una arquitectura pensada para permanecer. La ventilación cruzada permite que el aire recorra la vivienda, mientras la luz natural cambia durante el día y revela las texturas de los materiales. En lugar de depender de gestos formales, el proyecto utiliza las condiciones climáticas del sitio como parte de su propia configuración espacial.

Hormigón moldeado en tablas, acero en estado natural y vidrio construyen una materialidad cruda y honesta. Las paredes, losas y suelos de hormigón generan una atmósfera monolítica y atemporal, mientras el vidrio refleja fragmentos del entorno y devuelve visualmente la arquitectura al paisaje. La casa mantiene una presencia contenida, donde los materiales y la topografía adquieren mayor protagonismo que cualquier acabado añadido.

Las ventanas de suelo a techo pueden abrirse por completo en las áreas sociales y el dormitorio, diluyendo la frontera entre interior y exterior. En los patios, la propia pendiente permanece visible y el corte del terreno expone tierra y roca como parte del lenguaje arquitectónico. La operación refuerza una idea esencial: habitar la colina, permitiendo que paisaje, arquitectura y vida cotidiana formen una experiencia continua.
Referencia: Gallery of Casa G | Arq Arq Building Ideas | Media – 1


