Ubicada en Tulum, dentro del desarrollo Aldea Zamá, la Casa Terra, diseñada por Erentia, propone una vivienda que parte de una lectura sensible del contexto físico, cultural y simbólico del lugar.
Respuesta climática y organización espacial
El proyecto, de aproximadamente 276 m², se concibe como una respuesta a las condiciones climáticas y urbanas de la región, priorizando la ventilación natural, el aprovechamiento de la luz y la relación constante con el exterior. Desde el acceso, planteado como una transición controlada, la casa revela una organización basada en muros paralelos que estructuran los espacios y guían las circulaciones.
Circulación y experiencia espacial
A diferencia de una distribución convencional, la vivienda elimina pasillos y apuesta por conexiones directas entre ambientes, generando recorridos más fluidos e intuitivos. Estos desplazamientos se acompañan de cambios en la escala y en la entrada de luz, lo que refuerza la experiencia espacial al interior.
Luz cenital y cosmovisión
El elemento central del proyecto es un lucernario curvo que introduce luz cenital en el área social y establece un vínculo simbólico con el cielo. Este recurso, inspirado en la cosmovisión maya, se complementa con otros patios y aperturas que extienden la presencia de la luz natural hacia las distintas áreas de la casa, fortaleciendo la conexión entre arquitectura y entorno.
Dualidad espacial
Conceptualmente, Casa Terra explora la dualidad entre lo abierto y lo contenido, lo íntimo y lo colectivo. Los espacios sociales se presentan como áreas más permeables y conectadas, mientras que las zonas privadas adoptan un carácter más introspectivo, generando un equilibrio entre resguardo y apertura.
Integración cultural y ambiental
Más allá de su materialidad sobria, el proyecto destaca por integrar referencias culturales y ambientales en su diseño, proponiendo una arquitectura que no solo responde al contexto inmediato, sino que también reflexiona sobre la forma de habitar en relación con la naturaleza, el tiempo y el territorio.
Fuente: arquitecturaviva.com


