Greta plantea un lenguaje arquitectónico honesto, donde materiales naturales y técnicas constructivas contemporáneas conviven en equilibrio. La piedra local, el chukum y la madera natural aportan textura y calidez, envejeciendo de forma noble frente a la humedad y salinidad del entorno costero. Esta elección responde a criterios estéticos, de durabilidad y sostenibilidad.
Espacios diseñados para la serenidad
Cada ambiente desde cocinas hasta recámaras ha sido concebido bajo el principio de la simplicidad funcional, priorizando la conexión emocional con el usuario y una experiencia de habitar consciente.
Interiores que dialogan con la naturaleza
El mobiliario en madera de roble natural y textiles de fibras vegetales refuerzan la identidad local. Los interiores se conciben como refugios luminosos y tranquilos, con estancias que se prolongan hacia terrazas con vistas al mar y jardines privados rodeados de vegetación tropical.
Áreas comunes con identidad caribeña
En espacios como el vestíbulo, se incorporan losetas cerámicas artesanales en tonos verde aqua, evocando el mar Caribe y fortaleciendo el vínculo entre arquitectura y contexto natural.
Roof Garden: bienestar al aire libre
La experiencia culmina en el Roof Garden de Greta, un espacio donde la mirada se funde con el horizonte y el cuerpo se reconecta con la naturaleza. La alberca infinita refleja el cielo y se orienta hacia el Caribe, mientras el área de ejercicio se abre a zonas verdes que propician calma y movimiento consciente.
Greta: un diálogo entre materia y paisaje
Más que un edificio frente al mar, Greta se presenta como un diálogo entre geometría arquitectónica y entorno natural, reinterpretando la vida costera contemporánea a través de la simplicidad, la luz y el respeto por el paisaje.
Fuente: archello.com


