Las oficinas de HW Studio se encuentran en México, dentro de los antiguos hornos de secado de madera de la histórica fábrica de muebles Señal. Tras su cierre, el estudio intervino el espacio —antes dividido en dos áreas— y lo transformó en su sede, unificando las zonas técnica y conceptual mediante una amplia transición arquitectónica que honra la memoria industrial del lugar.

HW Studio y la búsqueda de la arquitectura esencial
HW Studio es un despacho de arquitectura que basa su proceso creativo en la comprensión de tres universos: el del lugar, el del futuro habitante y el universo interior del diseñador. Su enfoque busca eliminar lo superfluo y alejarse de decisiones arbitrarias, apostando por una arquitectura esencial que promueve la contemplación y la paz interior.

Un entorno dedicado a la conexión interior y creatividad
El área de trabajo teórico está iluminada y ventilada cenitalmente, lo que le confiere una atmósfera casi sacra, evocando la arquitectura de una iglesia. Es un espacio profundamente introspectivo, completamente cerrado al exterior, donde la única luz proviene del tragaluz superior. Esta iluminación constante remite a la célebre frase de Luis Barragán: «Hay que ver a Dios, no a los vecinos». La meditación, como parte esencial del proceso creativo del estudio, encuentra aquí un entorno propicio para la contemplación y la conexión interior.

Un entorno natural que impulsa la creatividad
El área de trabajo técnico está centrada en una robusta mesa donde se desarrollan todas las tareas arquitectónicas: planos, maquetas, selección de materiales y desarrollo de conceptos. Las sillas se orientan hacia el único ventanal del edificio, que da a un patio repleto de fresnos mexicanos y jacarandas, ofreciendo al equipo un entorno vibrante y dinámico que rompe con la rutina diaria y fomenta la inspiración.
Fuente: www.cosasdearquitectos.com