El estudio valenciano Fran Silvestre Arquitectos ha presentado en Campolivar, Valencia (España) un nuevo prototipo de vivienda residencial llamado NIU N230, concebido con un enfoque centrado en la arquitectura circular y sostenible. Esta propuesta forma parte de un sistema de construcción modular y ensamblado, orientado a transformar la manera en que se diseñan y construyen las casas contemporáneas al priorizar precisión, eficiencia y reutilización de materiales a lo largo de todo su ciclo de vida.
Una casa diseñada para desmontarse, no para demolerse
A diferencia de las viviendas tradicionales, donde al final de su vida útil suele proceder la demolición, el NIU N230 está específicamente diseñado para ser desmontado y reutilizado, con el objetivo de reducir significativamente la huella de carbono asociada al ciclo completo de la construcción. Esta capacidad se logra mediante un sistema de construcción seca, sin pegamentos o adhesivos que impidan separar sus componentes, lo que facilita su reconfiguración o reutilización futura.
Organización espacial que conecta interior y paisaje
La casa se organiza mediante dos ejes perpendiculares que estructuran sus espacios interiores: en la planta baja se concentran las áreas sociales y de convivencia, mientras que en la planta alta se ubican cuatro habitaciones y un espacio adicional que funciona como distribuidor y zona de estudio. La circulación vertical, articulada a través de una escalera que se abre hacia el exterior, busca generar una experiencia espacial continua que integra vistas al paisaje como una parte activa del recorrido.
Acero, madera y luz: materialidad inteligente y eficiente
En cuanto a la materialidad, la vivienda combina elementos de acero en la estructura principal, para responder a las necesidades de resistencia, con madera en los acabados interiores, predominando el uso de blanco RAL 9016 y paneles de roble claro. Una fachada ventilada de superficie sólida reduce las exigencias de mantenimiento y refuerza la lógica de un sistema de construcción estandarizado. Asimismo, un techo textil tensado permite un fácil acceso a las instalaciones y, cuando se requiere, puede retroiluminarse para modular la luz interior.
Respeto por el entorno y modelo replicable
El diseño responde también a las condiciones del terreno, adaptándose a pequeñas variaciones de nivel y preservando la vegetación existente gracias a una fundación ligera, lo que permite una relación más respetuosa y directa con el entorno natural. El proyecto NIU N230 representa así una nueva manera de concebir la vivienda como un sistema ensamblado, adaptable y sostenible, que busca no solo construir espacios habitables de alta calidad, sino también ofrecer un modelo replicable que contribuya a la democratización de una arquitectura más eficiente y menos invasiva.
Fuente: www.designboom.com


